30 de noviembre de 2007

Danielito

-Tenés que cortarte el pelo
-Sí, mamá
-¿Cuando vas a ir?
-No sé
-Aprovechá ahora, que los martes va poca gente y encima sale más barato
-¿Te parece, má?
-Sí. Vas a lo de Néstor ¿no?
-No sé
-¿Como que no sabés? si te hace un corte hermoso, hijo
-Pero me corta siempre igual, mamá
-Porque ve que te queda bien. ¿Querés que te acompañe?
-No, voy solo
-Bueno
-No pongas esa cara, otro día me acompañás ¿sí?
-Es que, a veces, siento que me estás dejando de lado
-No, mamá, ¡no pienses eso! vos sabés que yo te quiero hasta el cielo, ida y vuelta
-¡Qué lindo que sos! Está bien, pero pedile el corte de siempre, raya al costado
-No sé, má
-Ni se te ocurra cambiarte la raya al medio o al otro lado
-¿Por qué no?
-Porque así te queda hermoso, hijo
-¡Estoy cansado de ese corte!
-¿Por qué?
-Hace 25 años que me corto el pelo así, mamá
-¿Y qué tiene de malo?
-Mis compañeros de trabajo me cargan
-Tus compañeros no entienden nada. Vos sos mi bebé, ¡y ese corte te queda hermoso!

Diego M

26 de noviembre de 2007

Eschiclado

¿Viste ese día que se estira como una bandita de látex? ese día en que el almuerzo no llega más, y no es que lo estés esperando porque tenés mucha hambre, si no que querés una interrupción: un cambio de ritmo que te saque de la silla, que te haga olvidar de esos papeles que se acumulan, o de esa máquina que no quiere andar, o de ese jefe que pasa muy seguido controlando si trabajás o no. Ese día en que cualquier cosa te lleva al bostezo, querés cantar y bostezás, le querés comentar la película que viste anoche a un compañero y bostezás, te estirás a buscar un manual o un catálogo y bostezás. Será porque anoche dormiste poco. Pero la semana pasada dormiste mucho y bostezabas igual. ¿En qué momento tu vida se transformó en una gran siesta? ¿cuando el auto parecía una cama voladora? ¿o cuando el escritorio tenía gusto a almohada? ¿o justo ahora, cuando el duende con sombrero verde te ofrece una manzana deliciosa?
Despertate. Dale, que ya viene el jefe.

Diego M

23 de noviembre de 2007

Gente espiralada

Me dijeron que caminar hace bien. Y es en ese salir a caminar que ando baldoseando por la ciudad, como si debajo de cada baldosa hubiera charcos de agua deseando ser aplastados por mis pies. Pies que andan con hongos, malolientes, asquerosos, tan asquerosos como la cara de ese taxista, que putea a su cliente porque no tiene cambio. Es que la gente no cambia más, ni de actitud ni de monedas, viven protestando porque en el kiosco no le dan cincuenta centavos para el colectivo, pero si el colectivo saliera cincuenta centavos la gente andaría más, pero irían todos colgados. Como en la antigüedad, que colgaban a la gente por cometer un delito, delante de otra gente que miraba interesada con pochoclos en la mano, como cuando fui al cine a ver una de terror y veía como el asesino los mataba a todos colgándolos. Era una especie de castigo, no sé si por pecadores o por haberse prestado a trabajar en una película tan mala, aunque no sé si hay películas malas, quién es capaz de afirmar como mala a una expresión del arte. Odio esa manía de la gente de juzgar y juzgar, por qué no estudiamos todos leyes y se dejan de joder, vamos a ser todos abogaditos trajeaditos, tratando de defender lo indefendible, tratando de dejar a los asesinos sueltos, y que la rueda vuelva a girar, el asesino a matar y luego a ser colgado en la plaza ante la mirada interesada de la gente, la misma gente que protesta en la calle, que no tiene cambio para viajar. La misma gente que no tiene cambio. Y así nos va.

Diego M

21 de noviembre de 2007

Producto de




Cruce de miradas en la oficina. Varias charlas de café. Una invitación a salir. Amor, bastante amor. Noviazgo largo con algunos baches. Casamiento íntimo pero muy feliz. Noches de pasión mezcladas con una pizca de suerte. Embarazo. Algunas complicaciones en el parto, pero nada grave. Una infancia tranquila. Secundaria mixta. Bastante inteligencia sumada a una buena dosis de carisma. Debut sexual tempranero y difícil. Algunos problemas de típica rebeldía adolescente. Dos amigos para toda la vida. Un viaje de egresados excelente. Dos años de incertidumbre. Una carrera universitaria trunca y la primera novia en serio. Agregamos una pizca de suerte para conseguir un buen trabajo. Y algunas muertes. Todo esto mechado con varios viajes. Un amor en Europa y uno en su país. Otra pizca de indecisión. Agregamos algunos años de terapia. Ahora sí: la elegida. Noviazgo tormentoso. Después la convivencia y algo de armonía. No van a tener hijos pero se van a acompañar mutuamente hasta los últimos días. El final te lo dejo a vos. Cuando termines, envialo para Argentina, a algún barrio de Buenos Aires. ¿Cuál?, eso lo dejo a tu criterio.
Mientras tanto yo empiezo con otro. Un amigo en común los presenta. Una pizca de llamados. Varias salidas. Algunos besos…

Diego Monrroy

19 de noviembre de 2007

Con los brazos abiertos

A Jime
Viniste. Y no sé si hay espacio suficiente en el placard para toda tu ropa. Tampoco sé dónde pondremos todos tus libros, ni tus apuntes, ni tus revistas. Ya sé que faltan muebles y sobra mugre. Ya sé que falta espacio. Y sé que el futuro está acá, a la vuelta. Pero también sé que sobra amor. Sé que mi casa se transformó en nuestro hogar. Sé que soy feliz. Somos.
Diego M

18 de noviembre de 2007

Corsarios del rock

Al Crudo, Walter y Sergio Ch por la música

Noche de Los Natas
cabalgata al infinito
acordes
acoples
guitarra bajo y batería
misa eléctrica
tímpanos sangrantes
pogo neuronal

Diego M

16 de noviembre de 2007

Sólo restos

Lo miré. Me miró. Veía la necesidad en sus ojos. Pero yo también. Dí un paso. Él dió otro. Estábamos a la misma distancia. Yo quería, pero... También lo vigilaba, parecía como que lo mantenía congelado por el sólo hecho de clavarle la vista. Y él sentía lo mismo. Las tripas se quejaban. Ya pasaron dos días. Quizá más. Amagué y se puso en guardia. La baba me caía por el costado de la boca, seguía el contorno del mentón y moría en la mugre del cuello. Me tiré de cabeza y lo agarré. El olor del asado pudo más que el miedo. Cuando le estaba dando el primer mordisco, él se abalanzó. Me planté. Le grité le ladré le mostré los dientes. Dió media vuelta y se fue con bronca, a buscar otro hueso, en otro callejón.

Diego M

14 de noviembre de 2007

29 años esperé

Ahora
que se caiga el universo
que se paren los relojes
que se disuelvan los días
que desaparezcan las ciudades
las calles
los autos
los edificios
las casas
la hipocresía
la mentira
la falsedad
Porque mi lugar es éste
entre tus brazos

Diego M

13 de noviembre de 2007

Recomendando

Abogados hay muchos. Cuakerboy, uno solo.
Larga vida al chico avena!!

Nota de Diego M: si no han pasado todavía por el blog de éste muchacho, no saben lo que se están perdiendo: poesía espontánea y profunda, visceral, única. Vayan, no pierdan más tiempo!!

7 de noviembre de 2007

Antes, durante y después

A los Cruzagramas, por ser tan buena gente

Es como una extraña arritmia. Como si el corazón no encontrara el punto justo de regulación. A la tarde estás tranquilo: las pulsaciones justas de una vida exacta. Pero ahí, a dos cuadras del bar, el cerebro pide la palabra y te llena de imágenes: problemas que se presentarán, cosas que pueden o van a salir mal. El corazón se desregula en un desbocar de sangre. Y temblás. Porque la gente, la exposición, me voy a trabar, mirá si..., no voy, si falto no se va a notar. Y en el preciso instante en que empujás la puerta del bar en el que vas a leer ante más de 200 personas, el mismo cerebro que te llevó a ese estado, se apiada.
Vos mostrás tu mejor cara de noestoyparanadanervioso y le ponés tinta a tu vida.
Llega el momento esperado y otra vez el corazón que no regula. Y los pensamientos de que "voy a abrir la boca y no va a salir nada", "en ésta palabra siempre me trabo y la lengua ahora se me va a enredar y ya estoy viendo el pasillito por el que voy a salir corriendo si me pasa algo de todo lo que estoy imaginando".
Pero abrís la boca y decís "hoy me pasó lo peor". Que paradoja, porque hoy te está pasando lo mejor. Los aplausos te lo hacen saber.
Gracias a todos!!

Diego M

6 de noviembre de 2007

Llegó el día: se viene la Tercera!!

Tercera Degustación Literaria Cruzagramas
Distintas formas de medir el tiempo

¿Hay una mejor combinación que un café con amigos acompañado con unos textos que hablan sobre ese enigma llamado tiempo? comprobalo hoy en el Coffee Store del Centro Cultural Borges.

¿Por qué deberías ir? si pasás por el Urbanicomio y te gusta lo que leés, o si leíste Mi nombre ya es canción, o Dialectivos, o Disparataje, o a cualquiera de los CRUZAGRAMAS, no te lo podés perder!!

Te esperamos hoy a las 19 hs. No te olvides, somos "un grupo de escritores en busca de alternativas" Y a vos ¿no te gustaría ver, leer y presenciar un espectáculo diferente?

Entonces, nos vemos!

Diego M

2 de noviembre de 2007

Partes de

Hay muchas situaciones que demuestran que un segundo (muchas veces) dura más de un segundo. Porque en un segundo te puede pasar toda la vida por delante. También en un segundo orgásmico podés sentir que te desgarrás de amor y que el mundo brilla. Y muchos otros ejemplos que no vale la pena contar porque sólo tengo un momento. Pero también hay segundos que duran sólo un segundo, pero de esos ¿quién se acuerda?

Diego M