Ahora, dejame que te de una opinión ¿te parece que te conviene volver a meterte en una fábrica? digo, por todo el cuento ese del sistema, que te oprime, que no te deja ser libre. En este momento sos libre, estás medio afuera del sistema, ahora es donde tenés que ser feliz. Claro, pero el sistema te vende que la felicidad va de la mano de la guita, de lo lindo que es comprarte ese cd, o poder comer un buen asadito. Te entiendo, pero en tu lugar, no sé, me convertiría en artesano. ¿Te diste cuenta que ellos van a otro ritmo? prestales atención, fijate como están en el puesto, o tranquilamente sentados en el medio de la vorágine de la ciudad. Te entiendo, tenés que tener alma de hippie para vivir así, pero debe estar bueno. ¿Por qué yo no soy artesano? no sé, supongo que nunca aprendí a hacer boludeces de ese tipo, soy un bicho de fábrica también.
Volviendo a lo principal, veo que te interesa meterte de nuevo en el engranaje de la vida. ¿Por qué te lo digo? porque ví que hoy fuiste a una entrevista. ¿No fue una entrevista? ¿en serio me decís? ¿fuiste a llevar un currículum y al llegar a la oficina sólo había un buzón? pero ese es el colmo del ahorro, ¡ni siquiera ponen una persona como para que te salude! que desastre, las relaciones humano-empresariales no me dejan de sorprender. ¿Cuando llegará el día en que te llamen a la oficina de Recursos Humanos (¿o des-humanos?) y ahí te atienda un robot directamente, y te diga que quedás desvinculado y no te dé ni las gracias? Claro, por qué te van a dar las gracias si ellos te pagaron puntualmente cada mes de todos los que vos laburaste, tenés razón.
Al final me doy cuenta de que sos un desagradecido, y encima querés salir totalmente del sistema que tan bien te trató en éstos 13 años. Andá, tomate un micro al sur, andate a El Bolsón a fumar porro con esos hippies sucios, andá a venderle boludeces a los turistas mientras yo sigo feliz laburando 9 horas por día entre éstas hermosas cuatro paredes.
Diego M