27 de enero de 2009

Anotaciones interplanetarias

Fragmento del discurso del Premier Plutoniano

En nuestras observaciones hemos detectado muchísimas conductas extrañas en los humanos. Pero en particular, seguimos sin comprender por qué algunos especímenes se sienten tan relajados, y a la vez, otros tan paranoicos, al darse cuenta en el trabajo de que se olvidaron en su casa eso que llaman "celular".

Diego M

9 de enero de 2009

Aguas dulces

Saboreando mates en la ruta
besando y dejándose besar
compartiendo miradas cómplices
chapoteando de la mano por la playa

El tiempo merece ser vivido
así
intensamente
y a tu lado

Diego M

2 de enero de 2009

Fantabulósico menjunje

Había una vez un ratón, de apellido común pero ilustre, que vivía en una casa toda hecha de dientitos. Juntarlos le había costado mucha plata ya que algunos niños especulaban con la fluctuación del valor mundial del calcio. Cerca de la casa del ratón vivía el gato Infélix, que cobraba una pensión por vejez pero no había perdido las mañas (ni llegaba a fin de mes). Infélix pasaba días y días enteros tratando de derribar la casa del ratón, sin éxito. Hasta que un día se le ocurrió una idea genial: prendió el aire acondicionado y lo puso en cero grados (a pesar de que el gobierno gatuno prohibía esas temperaturas). Entonces los dientitos empezaron a castañetear y la casa se fue desarmando poco a poco. Cuando todo estaba en ruinas, Infélix avanzó, la boca se le hacía agua pensando en el manjar que por fin iba a poder degustar. Pero grande fue su sorpresa al encontrarse a un ratón-lobo agazapado entre los escombros. Al ver los temibles colmillos ratonlobunos, el gato Infélix huyó, porque gato que huye sirve para otra fábula.
El ratón se quitó su falso traje de lobo comprado en La Salada y observó la huída con satisfacción. Luego de unos minutos, comenzó a juntar los dientitos y decidió que, a la próxima casa la pegaba con "La gotita", o se mudaba a un barrio con más queso y menos gatos y aires acondicionados.

Diego M

29 de diciembre de 2008

Esto podría ser un post de relleno por findeaño

Hoy es 29, día de ñoquis (por lo menos en Argentina). Pero ñoquis de los que la gente se come al plato, no de los que se comen la plata de la gente. Pero esto no viene al caso, o bien podría ser material para otro post que no es este.
La intención era despedirme (hoy, 29) de ustedes hasta el año que viene, haciendo un breve repaso de este muy pero que muy cargadísimo 2008. Año en el cual trabajé bastante, hice horas extras como enfermero, sufrí con mi viejo en terapia, conocí verdaderamente lo que es la solidaridad de la gente que me rodea, lloré, me caí, me levanté, lloré de nuevo, me deprimí, me desenamoré, me reenamoré, volví a reír, escribí a veces, intenté escribir otras tantas, publiqué en papel, viajé, me quedé, dormí a montones, me insomnié algunos días...
Quería agradecerles por todo, por estar, por pasar, por comentar, por abrazarme, por llamarme, por palmearme, por acompañarme, bah, y poner un granito de arena en mi año.
Gracias!!!!
Ustedes y yo esperamos que el 2009 sea mejor para todos, aunque (advertencia! asoma mi lado pesimista) sabemos que eso no va a poder ser porque la vida es una rueda, o una moneda, o la metáfora que se les ocurra, entonces por ahí a mí me va mejor, pero seguramente a otro le irá peor y así sucesivamente.
Acoto el pedido entonces: ojalá que tengan un muy buen findeaño, que lo pasen con la gente que quieren, que las copas se entrechoquen y las sonrisas sean verdaderas (no como las de algun poema que hay por acá abajo) y que arranquen lo mejor posible el 2009.
Igualmente, piensen que esto no es más que una formalidad, que es sólo una hoja de almanaque cayendo. Traten de disfrutar todos los días, expriman la mayor cantidad de alegría y buena onda y traten de regalarla a los demás, hay gente a la que le hace mucha falta.

Diego M

PD: perdonen si me puse "muy Bucay" :-)
PD2: también puede ser que tengan cosas más importantes en qué pensar que no sea el fin de un año, por ejemplo, yo tengo agendado el cumpleaños de alguien muy muy especial para el 1 de enero
PD3:prometo post literario en el 2009, antes de mis merecidas vacaciones
PD4: no creía necesario aclararles en una postdata que dejen sus saludos y/o deseos en los comentarios
PD5: pero no pude con mi genio

17 de diciembre de 2008

Dicen que la justicia es ciega

En un mundo tan parecido a este que da miedo, un periodista será juzgado (luego de ser apaleado y detenido) por haber cometido el terrible crimen de arrojarle sus propios zapatos a un líder político durante una conferencia de prensa. Dicen que la ira del periodista se debía a que dicho líder político había cometido un par de errores durante su gobierno. Uno de los cuales había sido el de invadir un país en busca de armas de destrucción masiva peligrosísimas (que nunca encontró). Esta invasión provocó miles y miles de muertes inocentes, pero el líder sigue aun hoy sonriente y viajando por el mundo.
Que terrible el acto cometido por el periodista ¿no?

Diego M

10 de diciembre de 2008

00:00

Miradas furtivas al reloj
comida y charlas
hora exacta
tintineo de copas y deseos
sonrisas falsas y de las otras
Infelices fiestas

Diego M

30 de noviembre de 2008

Urbanicomio (con audio)

Me suena el celular. Meto la mano en el bolsillo. No tengo celular, saco una pastilla de fruta, porque las de menta pican, como los mosquitos salvo que tengas off. Si el grabador está en off no podés escuchar música. Dicen que la música calma a las fieras, pero nunca ví a un león con un grabador en el zoológico, en dónde están todos los bichos amontonados. La gente se amontona en las oficinas, todo el día sentados tratando de ganar algo de plata. Porque "el dinero no es todo pero como ayuda". Ayuda a comprar un autazo, para andar por la calle insultando como loco, pero no vas al manicomio, donde están los locos pero nadie sabe por qué. El saber no ocupa lugar, al contrario de la comida. La comida de las hormigas son las plantas, se las comen y las llevan a la tierra, me pregunto ¿por qué las plantas no nacen de nuevo? La calle está llena de autos nuevos y de colectivos que echan humo. Como el humo de los oficinistas que salen a fumar cansados de estar tantas horas cuadrándose el culo en una silla con ruedas, me pregunto ¿la silla con ruedas es el auto de los pobres? Pobre le dicen a un tipo cuando no tiene para comer, o cuando anda en la mala. Las malas son cuando no tenés laburo ni plata ni minas. Las minas son jodidas. Jodido es andar por la calle que está llena de gente con cara de culo y traje de Armani. De traje te visten cuando vas al cajón, me pregunto ¿para qué estar tan elegante si a esa altura no te podés levantar ninguna mina?




Diego M

25 de noviembre de 2008

Sonrisa antibalas

Los infinitos acordes
de tu martillo neumático
son música para mis oídos

La extraña melodía
de tu bocina histérica
me endulza la mañana

El bello canto
de tu puteada matinal
es alimento para mi alma

No intentes más en vano
mi sonrisa no se irá
porque sólo falta un mes
para las vacaciones

Diego M

17 de noviembre de 2008

Dudas de verano

No entiendo bien por qué una "familia tipo" se gastaría $7.000 en unas vacaciones en Mar del Plata habiendo tantos otros lugares hermosos (y más baratos, más cómodos, más tranquilos, más, más, más) para veranear en Argentina.
¿A ustedes se les ocurre alguna explicación?
Espero opiniones al respecto.


Vean en Clarín la nota inspiradora del post: http://www.clarin.com/diario/2008/11/16/sociedad/s-01803805.htm

Diego M

12 de noviembre de 2008

Día libre

Te darás cuenta de lo encadenado que estás a la rutina el día en que llegues al trabajo y tu jefe te diga "hoy no hay nada para hacer, tomate el día libre". La incongruencia de esas dos palabras juntas será mucho para vos, tus párpados se aturdirán y aletearán mientras tus cejas se unirán alrededor de tu nariz en un inconfundible gesto. Entonces, tendrás unos minutos en los cuales programarás visitas a tus mejores amigos, pero tus mejores amigos estarán trabajando. Caminarás por la ciudad, perdido con el peso de tu mochila a cuestas. Tendrás ganas de entrar a la disquería, o de tomar un café sin apuro y con azúcar. Tendrás ganas de ir de shopping, de pasear a tu perro, de estar tirado en el parque, de visitar a tus abuelos, de tirarte a las vías del tren. El tiempo libre te quemará mucho más que el dinero en la palma de tu mano. Éstas ganas te avasallarán, te estresarán. Terminarás durmiendo todo el día en tu departamento. A la mañana siguiente despertarás como si nada hubiera pasado e irás hacia el trabajo, a disfrutar de unas hermosas ocho horas de certidumbre rutinaria.
O terminarás en las vías del tren, dejando atrás una mochila ensangrentada. Y poco más.

Diego M