12 de noviembre de 2009

Gris verdoso

Republicado a cuento de nada y a gusto del autor


Lo peor era que los robots no entendían. Se miraban unos a otros, se rascaban la cabeza. Tomaron algunas muestras y ordenaron echar otra capa de asfalto encima. No iban a permitir que esa sustancia verde y enmarañada, a la cual algunos humanos llamaban "pasto", siguiera creciendo y tapando el hermoso gris de su ciudad.

Diego M

3 comentarios:

Crispín dijo...

¿A qué no sabés de dónde proviene el neologismo "robot"? Resulta que una vez un checo...


¡Estás en una etapa muy prolífica muchacho! Igual eso no va a lograr que te extrañe menos.

josé dijo...

Que siga creciendo el verde, eso es algo que aprecio en mi patio contiguo a la casa y cuando salgo con mis amigotes a pedalear al campo (no es exactamente un esparcimiento), por los km que hacemos, pero de alguna forma disfrutamos esa cosa silvestre que todavía tenemos por estos lares ( Buena Diego!!

Diego M dijo...

Lo republico acá y lo leo en los cafés literarios a riesgo de "gastarlo".
La verdad es que me gusta mucho, aunque quisiera continuarlo pero no se cómo!! jajaja