30 de julio de 2008

A veces las ideas escasean

-Tenés que aflojar un poco
-¿Con qué?
-Con el blog. Esto no es un diario íntimo, no podés postear acá lo que te va pasando día a día
-¿Quién me lo prohíbe?
-Nadie, pero a la gente no siempre le va a interesar que a tu primo Juan se le dobló el tobillo o que cortaste con tu novia
-Pero es lo que me sale, qué se yo
-Lo que tenés que hacer es ponerlo en un contorno de ficción
-¿Cómo sería eso?
-En lugar de relatarlo en primera persona, decís: "Gerónimo estaba abatido, ayer había cortado una relación de 8 años, 3 meses y 17 días..." etc, etc
-Pero eso es lo mismo, o sea, cuento lo que me pasa pero volcado en un personaje
-Claro. Pero que el bajón se lo coma el personaje, no vos. Porque vos ya lo viviste en la vida real, no es necesario que te pegues un deja vu de dolor
-Lo voy a intentar, pero estoy descubriendo que escribir no es mi fuerte
-¡Cobarde! si empezaste a escribir fue por algo, no lo podés dejar como si fuera el cigarrillo
-Pero hay gente que no puede dejar el cigarrillo
-¿Ves? ese es el ejemplo a seguir. Escribir es un vicio, y los vicios no te abandonan
-¿Y si no me sale lo de los personajes?
-Vas a un taller literario y listo, ¿o te pensás que la gente nace sabiendo?
-¿Como hace la gente que escribe ciencia-ficción? ¿se imagina todo?
-¿Vos me estás cargando? ¡más vale que se imaginan todo! ¿o te pensás que Philip Dick era un tipo que salía a cazar androides en sus ratos libres?
-Qué se yo
-Intentalo y después me contás
-Pero estoy en un momento especial...
-Nada de mariconeadas, che. Si no te salen textos nuevos, republicá los viejos. Hay varios que hacen eso
-Lo voy a intentar. Hoy a la noche me siento a ver "Bailando por un sueño" y veo si me inspira para escribir una novela en la que todo un pueblo está pendiente de quién se queda o quién se va de un programa de televisión copiado de otro país, en donde salen minas en bolas que se pelean entre ellas, y el conductor es un baboso insoportable y también...
-¡Eso es surrealismo puro! ¿viste que podías escribir algo original?

Diego M

29 de julio de 2008

Pero esto no es un juego

Es como si la vida fuera un rompecabezas y vos fueras la pieza que me falta. Pero me decís que no sos la pieza que falta, que no tenés la forma justa, que esa curvita de ahí, que una parte se superpone con la otra, que no sabés, que se complica. Pero yo soy como esos chicos caprichosos, pero no los caprichosos que quieren cualquier cosa. Soy de los que pucherean y patalean porque saben que quieren ese rompecabezas, ese juego, ese futuro.
A veces quiero explicarte esto pero no sé, te busco la mirada y me esquivás, pero hay algo en ese esquive, en esa cara de pícara... Entonces insisto e insisto e insisto, pero no te quiero abrumar. No sé, no me pidas que no lo haga, porque cuando te miro sos los desayunos con la tele, o los capítulos de Seinfeld en el sillón, o las cartitas de imán de heladera, o los cd de Pez rumbo a Córdoba, o dormir cucharita, o caminar de la mano por cualquier vereda de cualquier lugar de cualquier país. Sos todo eso y un montón de cosas más que tengo enredadas en las neuronas. Imágenes que podrían ser metáforas hermosas pero me las guardo para mí, porque llevarlas al papel podría no ser lo mismo.
Y acá sigo, con éste rompecabezas que me está quitando los sueños.
Sentado.
Espero.

Diego M

12 de julio de 2008

Desorientado, dolorido y muchas cosas más

Ya no tengo ni idea si está terminando o empezando la semana. Mi tiempo se cuenta en horarios de visita. Mis días se manejan segun las enfermeras que atienden a mi viejo. Hay algo extraño en las clínicas, algo que te hace no sentirte nunca parte. Será la unicidad del estilo de habitaciones, serán las sábanas sin florcitas ni rayitas, será el olor tan limpio como enfermo que te sigue pegado en la ropa adonde vayas.
Ni siquiera sé a quién le conté esto o aquello. No sé si mi tía Clelia sabe que mi viejo volvió a terapia o si no le dije a mi tío Nestor porque le sube la presión. Es increíble la cantidad de llamados que uno puede recibir en éstos días de familiares que practicamente no conoce. O tal vez sea que los ví por última vez cuando tenía siete años, y el mundo es diferente cuando uno tiene siete años ¿no?
A ésta altura ya ni sé que les conté o que les quise contar a ustedes con éstas líneas. No sé, me taré, no entiendo, necesito dormir, necesito que las cosas mañana estén mejor.
Espero que tengan un buen fin de semana, digo, si es que mañana empieza el fin de semana porque, como creo que ya les dije, no tengo ni idea de qué día es hoy, sólo sé que quiero que mi viejo salga de esa clínica.

Diego M

3 de julio de 2008

Hay días crueles

A Sergio, el mejor amigo que me puede haber regalado la vida


Hay días que empiezan
con un llamado inesperado

Hay días en los que tus hombros se llenan
de lágrimas
medio ajenas
y medio tuyas

Hay días en que la vida
se ensaña
con gente buena

Hay días
en los que confirmo
mi teoría
(y la de tantos otros)
de que dios no existe

Hay días en los que te toca
ser amigo full time

Porque un abrazo vale más
que mil ausencias
Porque una palmada de aliento vale más
que un llamado
Porque hoy
me necesitás más que nunca

Duele terminar esos días
cómo duele
cuánto

Pero acá estoy
amigo
para darte mi alma
mi corazón
mi tiempo
mi todo

Diego M