24 de julio de 2008

Nacer de nuevo

A mi viejo

Los días de clínica
quedaron atrás
Un nuevo amanecer
te espera

Diego M

12 de julio de 2008

Desorientado, dolorido y muchas cosas más

Ya no tengo ni idea si está terminando o empezando la semana. Mi tiempo se cuenta en horarios de visita. Mis días se manejan segun las enfermeras que atienden a mi viejo. Hay algo extraño en las clínicas, algo que te hace no sentirte nunca parte. Será la unicidad del estilo de habitaciones, serán las sábanas sin florcitas ni rayitas, será el olor tan limpio como enfermo que te sigue pegado en la ropa adonde vayas.
Ni siquiera sé a quién le conté esto o aquello. No sé si mi tía Clelia sabe que mi viejo volvió a terapia o si no le dije a mi tío Nestor porque le sube la presión. Es increíble la cantidad de llamados que uno puede recibir en éstos días de familiares que practicamente no conoce. O tal vez sea que los ví por última vez cuando tenía siete años, y el mundo es diferente cuando uno tiene siete años ¿no?
A ésta altura ya ni sé que les conté o que les quise contar a ustedes con éstas líneas. No sé, me taré, no entiendo, necesito dormir, necesito que las cosas mañana estén mejor.
Espero que tengan un buen fin de semana, digo, si es que mañana empieza el fin de semana porque, como creo que ya les dije, no tengo ni idea de qué día es hoy, sólo sé que quiero que mi viejo salga de esa clínica.

Diego M

3 de julio de 2008

Hay días crueles

A Sergio, el mejor amigo que me puede haber regalado la vida


Hay días que empiezan
con un llamado inesperado

Hay días en los que tus hombros se llenan
de lágrimas
medio ajenas
y medio tuyas

Hay días en que la vida
se ensaña
con gente buena

Hay días
en los que confirmo
mi teoría
(y la de tantos otros)
de que dios no existe

Hay días en los que te toca
ser amigo full time

Porque un abrazo vale más
que mil ausencias
Porque una palmada de aliento vale más
que un llamado
Porque hoy
me necesitás más que nunca

Duele terminar esos días
cómo duele
cuánto

Pero acá estoy
amigo
para darte mi alma
mi corazón
mi tiempo
mi todo

Diego M

28 de junio de 2008

Dos menos uno

Sentís el viento pegando en la ventana. Sentís la lluvia acariciar el techo. Sentís el frío que te llega a los pies. Juntás uno con otro. Y te apretás la frazada justo abajo de la nariz. Sabés que falta mucho para levantarte. Sabés que querés dormir. El sueño suele ser un buen compañero para éstas épocas. La ausencia de pensamientos reales durante las horas en que él se hace presente lo convierte en un paraíso. Querés cerrar los párpados. Luchás. Pero sentís el tic tac del reloj. Sentís la cama medio vacía. Justo en ese momento, se posa en tu mejilla una mano fría. Te recuerda, te susurra, te seca las lágrimas. Y se lleva tus sueños.

Diego M

24 de junio de 2008

SuperVagancia 3

Al igual que mi creador, yo estoy pasando por una ruptura muy dolorosa en éstos días: el sábado me rompí un ligamento del tobillo en el partido mensual de Superhéroes vs Villanos. Y no pude hacer uso de mis superpoderes contra nadie, porque yo solito fui a buscar la pelota al lateral y, debido a la lluvia del día anterior, resbalé, caí mal, me doblé el tobillo y crack, ouch, ninu ninu ninu (sirena de ambulancia, por si no se dieron cuenta) El muy turro de Superman no me quiso llevar a la clínica porque tenía miedo de que se agrave la lesión.
Desde ese día mi vida transcurre frente al monitor de la pc o frente a la ventana (cuando me cortan la luz) Estoy con una pesada bota de yeso en un pie, y con el teléfono en la otra mano para encargar los medicamentos, las pizzas y las empanadas.
Vivo conectado en el messenger, intentando cruzarme con Superman, Batman y el Increíble Hulk, para charlar y convencerlos de que me vengan a firmar el yeso.
Los médicos dijeron que por seis meses no voy a poder volver a jugar al fútbol, pero eso también significa que no puedo ejercer mis tareas como superhéroe, así que la ecuación cierra perfectamente.
Había leído por ahí que la vida es jodida, pero la verdad es que no la estoy pasando tan mal.
Los dejo, voy a llamar al Blockbuster a ver que me pueden traer.

Diego M

22 de junio de 2008

Domingo a la tarde

Mil ilusiones
se van
en un camión de mudanzas

Diego M

20 de junio de 2008

Hay vacíos imposibles de llenar

Decime que hago
con todo esto
que me quedó atragantado

Las fotos compartidas
me miran
todos
los días
y no sé bien que decirles

A cada momento
me pesan
más y más
los pies
la vida
todo

Voy a tratar de salir
de ésta cárcel
Voy a tratar de vivir
de nuevo

Pero el sabor agrio
de éstos días
dice que llegó
para quedarse

Diego M

11 de junio de 2008

Amistad de ida

-¿Qué es un amigo para vos?
-Alguien que está siempre, que te escucha y que te da una mano cuando puede. ¿Por?
-Quería saber. Porque yo no tengo amigos
-¿Ninguno?
-No. O, para ser más claro, me gusta escuchar a la gente y darles una mano, pero no me gusta charlar de mis cosas con nadie
-Y esas personas ¿que son para vos?
-Conocidos
-¿Nada más? Pero... ¿no te dan ganas de contarles algo?
-No
-Lo que vos tenés con esa gente es una "amistad de ida"
-Sí, algo así. ¿Te parece que está mal?
-No sé, me extraña que no quieras hablar con nadie de tus problemas
-¿Cuáles problemas?
-¡Qué se yo! Todos tenemos problemas
-Yo no, te lo juro
-¡No puede ser!
-¡En serio! Dale, desahogate vos, contame
-Tengo un crédito a medio pagar, un hijo con problemas en el colegio, un perro con problemas en la cadera, una esposa que no está nunca, un tío con caspa, un grano en el medio de la espalda...
-¿Con pus?
-No sé, no lo veo
-A ver, date vuelta. Dejame que te lo reviente
-Pero no me interesa el grano ahora...
-Por algo me lo contaste
-¡Pero tengo problemas muchísimo más importantes!
-Las cosas se resuelven de a una. Dale
-¡Ay!
-Ya está, ¿te sentís mejor?
-Un poco. Pero las cuentas siguen sin pagarse, mi hijo sigue siendo un desastre, mi perro...
-¿Querés tener una amistad de ida conmigo?
-Me gustaría. ¿Seguís sin tener nada para contarme?
-Nada
-Que alivio, porque tengo demasiados quilombos como para escucharte.

9 de junio de 2008

Muy lunes

Hoy
soy
una foto desenfocada
un placard medio vacío
un paquete de galletitas a medio comer

Lo siento
no sé que hacer
no soy Superman
aunque ya tenga
30
aunque me cueste
decirlo

A ver si mañana
el destino me da una mano
(o dos)
sumadas
a las de
ella
y entre todos
me sacan de éste pozo

La vida
a veces
es una mina jodida
¿no?

Diego M

3 de junio de 2008

Excursión forzada

El planeta Neumonitis no es un lugar amistoso para habitar. En él abundan la tos, los mocos, los espasmos, los jarabes y también pueden encontrarse cierta clase de antibióticos.
Es un lugar que suele irritar al habitante medio. La temperatura suele ser elevada (38° C aproximadamente) pero no se pueden tomar allí bebidas frías, no señor. Allí son bien vistas todo tipo de infusiones calientes como el asqueroso té, el mate cocido mentiroso, o el mate solitario.
Entre las bondades de la estadía aquí, se encuentran: ver las películas que nos prestaron nuestros amigos y que estaban juntando tierra desde hace más de un año, estar tirado panza arriba la mayor parte del día, terminar los libros que la rutina no nos permite, etc.
He venido a explorar éste planeta para pasarles un informe detallado. Y para advertirles que, si no quieren venir a visitarme, deben salir bien abrigados en los días fríos, deben tener cuidado al hacer actividades físicas y no deben salir a la calle con el pelo mojado.
De nada.
(Nos vemos dentro de 72 horas)

Diego M