2 de junio de 2011

Mi pobre angelito

Joaco se quedó parado frente a la veterinaria. Tenía los ojos fijos en un cartelito de tamaño mediano, que no destacaba entre todos los demás. “Me perdí el 20 de mayo”, decía.
“Me perdí”... Él sospechaba que Juan y Lucía subestimaban su inteligencia, pero esto era el colmo. El cartelito tenía una foto suya debajo de las palabras, una foto que no lo favorecía, pensó, y también una descripción bastante acertada de su físico.
En ese momento decidió que se iba a tomar una semana más de vacaciones.

Diego M

3 comentarios:

Mi nombre ya es canción dijo...

¡Qué grande señor M! Todavía puede sacar esas deliciosas ideas de la galera.

josé dijo...

un recuerdo grande para el monroy al que conocí apenas llegado a cruzagramas, solo virtualmente, que no es poca cosa, un placer volver a leerte. Un abrazo

Sonia Cautiva dijo...

HAY VECES QUE ES INQUIETANTE LEER ALGO DE DIEGO. UNA SE QUEDA "COMO UNA", AHÍ, SIN SABER QUE SE PUEDE ESCRIBIR AUNQUE ESCRIBA.
¡ES TAN BUENO LO TUYO!
ADEMÁS VA MI AGRADECIMIENTO POR MOSTRAR LO MÍO TAN ELEMENTAL. SOS MUY GENEROSO.
UN ABRAZO PARA VOS Y OTRO PARA EL ZAIPER. SI ME DA EL "CUERO", IRÉ A DISFRUTAR UN TALLER.
SONIA