10 de julio de 2007

Lagañado

El sutil encanto
de mi almohada
no me deja escapar

Diego M

2 comentarios:

Cai... dijo...

a mi tampoco...
cansado?

Crispín dijo...

Yo conozco un pibe que babea la almohada hasta cuando se plancha mientras le hacen un masaje. Y no: no se trata de mí.
En cuanto a las lagañas no tengo demasiado anecdotario.